Rafael Lozano-Hemmer México DF, México, 1967 Vive y trabaja en Montreal
Artista elecrónico, trabaja instalaciones interactivas a gran escala en el espacio público, usualmente utilizando nuevas tecnologías e interfaces físicos concebidos especialmente para cada caso. So trabajo ha sido comusionado para eventos como las celebraciones del Milenio en la Ciudad de México (1999), la Capital Cultural de Europa en Rotterdam (2001), la Cumbre de Ciudades de las Naciones Unidas en Lyon (2003), la apertura del Yamaguchi Centre for Art and Media en Japón (2003), la expansión de la Unión Europea en Dublín (2004) y el 40 aniversario de la masacre estudiantil de Tlatelolco en Ciudad de Mexico (2008). Su trabajo en escultura cinética, ambientes interactivos, instalación de video y fotografía ha sido mostrados en casi cuarenta países, incluyendo las bienales de Venecia, Italia; Estambul, Turquía; La Habana, Cuba; Sydney, Australia; Liverpool, Inglaterra; Shanghai, China; Seúl, Corea; Sevilla, España y otras.
Su obra está en colecciones públicas y privadas como la del Museo de Arte Moderno de Nueva York, la Colección Jumex en México, la Fundación Daros en Zurich y la Tate en Londres. Ha sido galardonado varias veces con el prestigioso Premio Ars Electronica en Austria, También ha ganado en dos ocaciones el premio BAFTA (British Academy Awards for Interactive Art) en Londres, una distinción en el SFMOMA Webby Awards en San Francisco, “Artista/performer del año” en los premios Rave de la revista Wired, una beca Rockefeller, el Trophée des Lumières en Lyon y un Premio internacional Bauhaus Award en Dessau, Alemania.
Voz Alta
Ubicación:
Texto
Descripción:
"Voz Alta" es un memorial commisionado para conmemorar el 40 aniversario de la matanza estudiantil en Tlatelolco, ocurrida el 2 de octubre de 1968. En esta pieza, los participantes hablan libremente por un megáfono colocado en la "Plaza de las Tres Culturas", en donde la matanza tuvo lugar. A medida que el megáfono amplifica la voz, un reflector de luz de 10kw "emite" la voz como una secuencia de destellos: si no hay sonido la luz está apagada, y mientras más fuerte es la voz mayor la intensidad del rayo de luz. Cuando la luz ilumina la parte superior del edificio del Ministerio de Asuntos Exteriores, ahora Centro Cultural Tlatelolco, es transmitida por tres reflectores adicionales, uno enfocado hacia el norte, otro hacia el sudeste en dirección del Zócalo (la plaza principal de ciudad de México) y otro al suroeste hacia el Monumento a la Revolución. Dependiendo del clima, los reflectores pudieron ser vistos desde un radio de 15Km, transmitiendo silenciosamente la voz de los participantes sobre la ciudad de México.
Cualquier ciudadano podía sintonizar 96.1FM Radio UNAM para escuchar en directo lo que las luces estaban diciendo.
Cuando nadie estaba participando las luces se apagaban, pero las tres luces en el edificio transmitían grabaciones de archivo de los sobrevivientes de la matanza, entrevistas con intelectuales y políticos, música de 1968 y obras de arte sonoro comisionadas por Radio UNAM. De esta manera la memoria del evento se mezclaba con la participación en vivo, que incluía testimonios de sobrevivientes, poesía callejera, gritos e improvisadas performances artísticas, propuestas de matrimonio, llamados a protesta y más.